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Andalucía, una de las más afectadas por las borrascas invernales

Aunque el buen clima, la gran calidad de sus playas y el gran número de días soleados que tiene cada año ponen a España a la vanguardia en lo relativo al turismo de sol y playa, nuestro país ha tenido un invierno de lo más crudo en lo que al tiempo atmosférico se refiere. No han sido pocos los días de frío, de lluvia y de viento que hemos tenido que soportar desde el pasado mes de diciembre hasta prácticamente el mes de junio. Días que nos han impedido disfrutar de una primavera como a la que estamos acostumbrados en España.

Es evidente que no en todos los sitios nos ha afectado el clima de la misma manera. Y lo cierto es que esta situación nos ha sorprendido a propios y extraños porque una de las comunidades autónomas que más ha padecido los efectos de un clima como el que hemos tenido ha sido Andalucía. La región andaluza ha visto mermado su potencial atractivo como consecuencia del deslucido tiempo que ha empeñado una primavera que el momento cumbre de ciudades como Granada, Sevilla o Córdoba, que reciben a miles y miles de turistas entre los meses de abril y mayo.

Un artículo publicado en el Periódico de Extremadura a finales de 2009 hablaba sobre el mal tiempo que estaba haciendo en Andalucia por aquellos días, de lo que se desprende que una situación como de la que venimos hablando no es nueva en la región del sur de la Península Ibérica. De hecho, Andalucía ha sido la protagonista de varias borrascas que se han asomado a España durante los últimos años y que han impedido, por ejemplo, la salida de algunas procesiones durante la Semana Santa de Sevilla. Seguro que muchos os acordáis de algunas de ellas.

Volviendo al plano más general, el invierno que acabamos de padecer en España no ha pasado desapercibido para los meteorólogos o para los amantes y aficionados de una ciencia como esta. La página web Lugares de Nieve se hacía la pregunta, a finales de noviembre del año pasado, de si el invierno acontecido entre 2017 y 2018 iba a ser el más frío de los últimos 100 años en Europa. El dato es lo suficientemente importante como para impresionar a una ciudadanía que ha sentido en su piel un invierno como el que hacía tiempo que no padecía.

La lluvia y las fuertes rachas de viento que se han producido en los últimos meses han sido las principales causantes de que muchos edificios particulares y públicos (alguno de ellos históricos) de Andalucía hayan sufrido algún desperfecto. Interesados en la cuestión, desde Cubiertas Estévez han analizado la situación y han constatado que, en efecto, la comunidad autónoma andaluza ha sido de las más afectadas como consecuencia del clima invernal que hemos vivido hasta hace apenas un par de meses en nuestro país.

Una situación que puede volver a repetirse

Es cierto que este invierno no ha sido de lo más normal para tratarse de un país como el nuestro, pero no es menos verdad que la situación puede volver a repetirse durante el invierno que viene. Y si, para entonces, los tejados de muchos edificios ya estuvieran dañados a causa de lo que ha pasado este año, el peligro de que se produjeran desprendimientos sería exponencialmente mayor. Así que es mejor prevenir que curar, tal y como ha venido haciendo la Junta de Andalucía en estos últimos meses con la incorporación de nuevos tejados en muchos de sus edificios.

La actuación de la Junta de Andalucía es similar a la que vienen haciendo una gran cantidad de entidades públicas y privadas este año. La reparación, restauración y rehabilitación de edificios es la base de la edificación de las ciudades modernas, con independencia de su tamaño y de su población. Esta rehabilitación es más barata, más asumible y más útil que la nueva construcción, que además suele generar un importante retraso como consecuencia de la petición de permisos y licencias, algo que también es necesario en la rehabilitación pero en mucha menor medida.

Nunca sabemos cómo lo que ocurre con el clima va a afectar a nuestro patrimonio. Lo cierto es que este es un asunto que, en mayor o menor medida, nadie suele valorar hasta que se produce. Ser capaces de prevenir cualquier problema es elemental para evitar desgracias y para hacer posible que los edificios de nuestras ciudades, nuestras casas y nuestros monumentos se expongan ante el mundo de un modo formidable. Y más teniendo en cuenta todo lo que Andalucía puede ofrecer al mundo.