Las despedidas de soltero y soltera son cada vez más originales. Una de las opciones que más fuerza están cogiendo en los últimos años son las rutas por discotecas de moda y zonas de ocio nocturno que complementan o sustituyen a esas despedidas clásicas un poco subidas de tono.
Una despedida de soltero es un evento políticamente incorrecto. Una fiesta en la que parece que quien lleva la dirección son las amigas o amigos de la novia o el novio. Aunque se suele invitar a los padres y a la familia de los novios, cualquier cosa puede pasar.
Recuerdo la cantidad de barbaridades que decían que iban a hacer en mi despedida de soltero. Unos amigos que tenían un taller de tapicería iban a montar un sillón encima de su furgoneta, como si fuera un trono real, y me iban a pasear por el centro de la ciudad. Al final se cortaron un poco y la fiesta fue más tranquila de lo que me temía.
Las despedidas de soltera y soltero actuales han perdido ese tono salvaje que tenían en otros tiempos, y hacen gala de una mayor originalidad. Se planifican escapadas colectivas a un destino turístico o se alquila un barco para celebrar una fiesta.
Cada vez nos casamos más tarde, con más años, y eso, quizás ha influido en que estas fiestas sean menos bestias, pero no menos intensas.
Vamos a hablar de las opciones nuevas comparándolas con las versiones más clásicas. En una de las opciones en las que me he querido detener es en las despedidas de solero que se basan en una ruta por locales de moda. La última salida de fiesta con los amigos, en la que no se repara en gastos. Como si el mundo se fuera a acabar al día siguiente.
Despedidas con espectáculo caliente.
Esta es una de las versiones más tradicionales. Utilizada sobre todo en las despedidas del novio, pero también empleada en algunas fiestas de chicas.
La opción más clásica es introducir una tarta gigante, después de que los asistentes hayan terminado de cenar y que de la tarta salga una chica que comienza un baile de striptease. Hay locales, especializados en organizar estas fiestas, que todavía programan espectáculos de este tipo.
El periódico digital argentino La Voz comenta el caso de una despedida de soltera en la que se organizó un espectáculo de esta naturaleza y la novia abandonó el salón, dejando a sus amigas colgadas.
La protagonista ya avisó que no quería una despedida de ese tipo. Solo quería pasar una noche agradable comiendo, bebiendo y bailando.
La jornada trascurría según lo esperado. Risas, buena música, buen ambiente. De repente alguien llamó a la puerta. Era un servicio de Delivery. Algo de comida a domicilio. Una amiga que llamaría para pedir unas pizzas o tal vez algo de bebida. La protagonista de la fiesta no quiso darle importancia.
Todo cambió cuando el repartidor pasó al centro del salón y con movimientos sensuales empezó a quitarse la ropa, mientras intentaba sacar a bailar a la novia.
Después de mirar con ojos inquisitivos a sus amigas, como sabiendo quienes habían contratado la actuación, la novia logró zafarse del bailarín, hizo como que iba al servicio y abandonó la fiesta.
Las comadres se quejaron de que era una mala amiga. Una corta-rollos que arruinó su fiesta de despedida. Le recriminaron que no apreciaba ni el dinero ni el esfuerzo que habían invertido.
La novia indicó que aquello se hizo a mala fe. Sus amigas ya conocían qué pensaba sobre ese tipo de espectáculos.
Unos espectáculos que ya están muy vistos y que, por otro lado, no son del agrado de todo el mundo.
Los bois se sienten cosificados.
Uno de los finales clásicos de una despedida de soltera es acabar la noche en un local de bois, chicos bailarines que hacen striptease. La revista digital Animal Político se hace eco de un reportaje que hizo la BBC en un club de Bois de Las Vegas, donde los bailarines llegan a afirmar que por momentos se sienten cosificados.
La principal clientela de este tipo de locales son mujeres que participan en una despedida de soltera. En estos grupos hay mujeres de todas las edades, pero, según cuenta Ryan Kelsey, uno de los bailarines, las madres y las mujeres de mediana edad son las más desvergonzadas. Para ellas es una especie de liberación. Gritan, tocan a los bailarines, se suben al escenario. En ocasiones, el bailarín ni siquiera está pidiendo una voluntaria para realizar el show, y una de estas mujeres irrumpe en mitad del baile.
“En una noche nos pueden tocar entre 40 y 50 veces.” – Señala Kelsey. – “No nos meten billetes en la ropa interior, como sucede en un local de striptease donde las chicas bailan en una barra, pero llegamos a comprenderlas.”
Ryan Kelsey se identifica con el movimiento Me Too. El movimiento que se ha creado en todo el mundo denunciando el acoso sexual. Kelsey reconoce que no tiene la misma repercusión en hombres que en mujeres. En su caso no está el poder económico detrás, este es su trabajo y sabe a lo que se arriesga. No es que su jefe o alguien que tiene ascendencia sobre él le obligue a hacer algo que no quiere hacer. Pero entiende perfectamente a las mujeres que se sienten acosadas por razones sexuales.
Salida de discotecas.
Los agentes de Hot Despedidas, una empresa de Alicante que se dedica a organizar despedidas de soltera y de soltera en varias ciudades de España: Alicante, Benidorm, Mojácar, Ibiza; cuentan que uno de los packs que más suelen vender son aquellos que incluyen rutas por discotecas y locales de moda.
En Ibiza, por ejemplo, uno de los packs estrella es aquel que incluye entradas a Amnesia, Edén, Pachá. Puedes pasar toda la noche en una sola discoteca, con varias consumiciones por persona, con barra libre o con zona Vip, o incluir la entrada a varias discotecas. La entrada a las discotecas es el eje central de la fiesta. Por supuesto se incluyen varias noches de hotel y una cena en un restaurante, pero lo que atrae a los amigos a escoger un pack de este tipo es la salida de discotecas.
Un servicio extra que se `puede contratar para estas rutas son las limusinas y los disco-bus. Las limusinas tienen capacidad para 8 o 9 personas, con música en su interior, copas y una o varias botellas de cava para brindar. Con este elegante medio de transporte, una parte del grupo que está celebrando la despedida de soltero puede desplazarse de un local a otro sin que uno de los amigos tenga que actuar de chofer y, por tanto, no tenga que beber durante toda la noche.
El disco-bus es más interesante si cabe, tienen una capacidad de hasta 50 personas, con sonido, iluminación interior y servicio de bar. Haciendo que la fiesta no pare en ningún momento, ni tan siquiera durante los desplazamientos.
Se trata, como estamos viendo, de una fiesta por todo lo alto, donde no se cuidan todos los detalles, y donde los amigos están dispuestos a vivir con el novio o la novia una noche de juerga inolvidable, que deje un recuerdo imperecedero en el tiempo.
Excursiones de varios días.
Muchos grupos de amigos organizan una excursión de varios días para celebrar la despedida de soltero o de soltera. La película “8 apellidos vascos” arranca de una despedida de este tipo. Las amigas de Amaia, interpretada por Clara Lago, una chica vasca que está a punto de casarse, le preparan una despedida de soltera en un viaje a Sevilla. En ese viaje, Amaia conoce a Rafa, Dani Rovira, un gracioso camarero sevillano, con el que tiene un encuentro fortuito.
Amaia olvida el teléfono móvil en la casa de Rafa y este viaja a Euskadi con la intención de devolvérselo. A partir de ese momento se desarrolla la acción en una trama de enredos que rozan el absurdo.
Las despedidas de soltero de varios días suelen coincidir con un fin de semana o un puente, en el que todos los participantes se lo pueden organizar para viajar. Toda la expedición se aloja en el mismo hotel. Hay un día central, en el que se celebra la despedida de soltero propiamente dicha. Con una cena y una fiesta. El resto del tiempo se aprovecha para realizar actividades en grupo.
Las actividades dependen del lugar donde se vaya a celebrar la despedida. Si es un destino de costa se pueden disfrutar actividades acuáticas, como windsurf, pádel surf, piragua, motos acuáticas. En entornos más ligados a la naturaleza se pueden organizar gincanas, batallas de paintball o deportes al aire libre. Y en las ciudades se pueden programar salidas culturales y alternarlas con rutas de tapas, anteriores a la gran noche central.
El planteamiento es diferente a la clásica despedida de soltero. Aquí no se trata tanto de festejar una noche inolvidable, sino de programar unas pequeñas vacaciones en grupo que serían difíciles de organizar bajo otras circunstancias.
Fiesta en un barco.
Alquilar un barco para celebrar en él la despedida de soltero es otra opción que se está volviendo bastante popular. La fiesta se celebra en alta mar, como esas fiestas de la Jet Set que salen en la revista del corazón. Para celebrarla, además de alquilar el barco, hay que contratar al capitán y a la tripulación.
El barco se acondiciona para la fiesta. Se prepara un servicio de cáterin para cenar. Se provee de bebidas, y se contrata un DJ.
Los barcos que se prestan para estas fiestas cobran un precio por persona o un precio unitario. El precio incluye todos los servicios: la cena o el cáterin a base de aperitivos, barra libre de bebidas y música. Si se contratan espectáculos extra, de eso se encargan los amigos.
Las despedidas de soltero en barco se han vuelto tan populares que hasta se celebran en la ría de Bilbao, como cuenta la web de la EITB, la televisión autonómica vasca. Hay que ser de Bilbao para entenderlo. Porque no tiene nada que ver celebrar una fiesta en un yate en pleno mar Mediterráneo o en las Canarias, que atravesar el Nervión recorriendo Bilbao en dirección a Santurce.
Y es que este es el viaje que hace el Athletic de Bilbao cuando obtiene un título. Baja por el Nervión a bordo de una gabarra. El Athletic es más que un club, es una institución. Es el elemento que une a todos los bilbaínos con independencia de la clase social a la que pertenezcan o de las ideas políticas que tengan. Por eso para una bilbaína o un bilbaíno no hay mejor manera de celebrar una despedida de soltero que emular al club de sus sueños.
La ley de las Vegas.
Se dice que en las despedidas de soltero impera la ley de las Vegas. Ya sabes, lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas. Lo que sucedido aquella noche de desfase no pasa de ahí. Sin embargo, hay leyendas urbanas, tal vez algunas reales, que lo desmienten.
Cuentan la historia de una chica de Valencia, que a los 9 meses de casarse tuvo un hijo negro. Fue una sorpresa para todos, sobre todo para el marido, un valenciano de la Albufera con la tez clara. Corre el rumor de que pudo quedar embarazada por una aventura que tuvo en la despedida de soltera. No sé si es verdad, desconozco el caso. La gente es muy dada a las habladurías.
Lo que sí puedo decir es que en una fiesta desenfrenada, como tiende a ser una despedida de soltero, si todos no están pringados, de una manera u otra, los excesos comprometen a quien los comete.
Disfruta las despedidas de soltero a las que asistas. En especial si eres la novia o el novio. Pero ten cuidado con lo que hagas. Pisa el freno cuando todo se te vaya de las manos. Un desliz desafortunado puede perseguirte de por vida.