Elegir asesoría para autónomos

Cada vez suena peor eso de ser autónomo. Parece que convertirse en un profesional que trabaja para sí mismo, resulta ser más, una pesadilla que un sueño hecho realidad. Es de suponer que dependerá del trabajo que desempeñe el autónomo y de otra serie de aspectos. Como fuere, en nuestro país, trabajar para uno mismo, es la única salida laboral posible, debido a la precariedad existente en el mundo laboral. Conocer algo más sobre esta figura resulta esencial a la hora de comprender cómo convertirse en uno de ellos.

Aunque el trámite es sencillo, tan solo hay que darse de alta en Hacienda y la Seguridad Social, lo complicado viene después. Por lo que resulta indispensable contar con un gestor o asesor que ayude en la andadura. Un buen servicio de asesoría, constituye la base de cualquier negocio. Desde que te das de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, RETA para abreviar, los emprendedores, tienen que enfrentarse a numerosas obligaciones de carácter fiscal o contable, cada año.

La mejor manera de evitar sanciones, requerimientos o cualquier tipo de problema con Hacienda y la Seguridad Social es contar con una asesoría adecuada. En la actualidad, son cientos las empresas que ofrecen este tipo de servicio de asesoramiento y gestión. Sin embargo, no todas garantizan que se lleven adecuadamente las obligaciones fiscales y contables del autónomo. Por lo que resulta indispensable conocer los aspectos que hay que tener en cuenta, a la hora de elegir una asesoría de autónomos o pymes adecuada, para cada tipo de negocio.

Como bien sabemos todos, los autónomos y empresas, tienen que cumplir al año con una serie de obligaciones que incluyen la presentación de autoliquidaciones, resumen del IVA y declaración de la RENTA (algo común a todo trabajador). Trabajar y realizar todas estas tareas contables, puede resultar tan tedioso como complejo, por lo que vale la pena delegar en un profesional.

Un asesor, indispensable

Darse de alta en el RETA implica tener que presentar impuestos cada trimestre, un resumen del IVA al año y hacer la declaración de la RENTA. Si además se tiene trabajadores a cargo, desarrolla su actividad en un local o se constituye como sociedad, las obligaciones fiscales y contables, aumentan.  En tfs Abogados y Asesores, dedicados a la asesoría y gestoría, entre otros, nos hacen saber que los asesores, no solo están para presentar los principales modelos fiscales y mantener al día las gestiones de los autónomos, ahorran tiempo y aligeran su carga administrativa. Un buen servicio de asesoría protege el negocio de sanciones y requerimientos por parte de Hacienda, en caso de que se produzca algún descuido.

Por otro lado, contar con un buen servicio de asesoría, implica tener a un profesional que conoce el caso particular de cada cliente, de manera que puede orientarle adecuadamente y optimizar al máximo los impuestos, estando al tanto de los cambios en la normativa o solicitando las subvenciones disponibles en cada momento.

Es muy frecuente que en las asesorías se presenten autónomos con requerimientos o sanciones, por intentar elaborar y presentar por cuenta propia impuestos como el IVA o el IRPF, para los cuales es necesario recurrir al conocimiento de un profesional cualificado. Ellos son los que conocen las deducciones aplicables en cada caso, los datos a completar o los plazos para presentar cada modelo.

Del mismo modo que no se aconseja a los autónomos la presentación y pago de sus impuestos o cotizaciones sin asesoramiento, se desaconseja delegar este tipo de gestiones en cualquier empresa. Antes de elegir una, conviene saber de antemano las opciones de asesoría existentes.

En la actualidad, existen centenares de empresas dedicadas a prestar asesoramiento a los autónomos y empresas. Con internet, los negocios pueden optar por gestorías online o tradicionales. Ambos tipos pueden ofrecer servicios low cost o premium.

Lo primero que debe hacer un autónomo antes de contratar una asesoría en la que delegar sus gestiones, es conocer a fondo todas las opciones y servicios disponibles. La mayoría de opciones se dividen en servicios premium y de bajo coste. Estas últimas, se han popularizado a través de la red y prometen llevar al día la contabilidad de autónomos y empresas, con tarifas muy bajas. Estas ofertas, suelen incluir un paquete básico que incluye el alta en RETA y Hacienda, lo que supone unos minutos, y la presentación de los impuestos principales.

Este tipo de asesoría no asigna un profesional a cada autónomo, de manera que se conozca el negocio, los gastos o la situación del mismo. Mientras que los servicios premium, son un modelo centrado en la calidad y la personalización del servicio. Su coste mensual es algo mayor que el anterior, pero cuentan con un asesor previamente asignado, por lo que conoce todos los datos fiscales y los del negocio, lo que permite sacar el mayor rendimiento de las declaraciones.

Lo que hay que tener en cuenta

Sabiendo de antemano las opciones posibles, es fácil preguntarse cuáles son los aspectos más relevantes a tener en cuenta, a la hora de encontrar la asesoría adecuada. A continuación, exponemos los aspectos clave para dar en el clavo.

El primero de los factores a considerar, es la experiencia en la presentación de impuestos. De hecho este aspecto, es indispensable a la hora de escoger, puesto que no solo importa que el asesor elabore las declaraciones, requiere tener amplios conocimientos de normativa fiscal para saber las reducciones, deducciones y límites de cada impuesto. Resulta de gran importancia elegir una asesoría de calidad, puesto que presentar los impuestos de forma adecuada, puede evitar los requerimientos de Hacienda y las sanciones pertinentes. Esto puede producirse debido a poner mal una deducción, lo que suele pasar si el asesor no conoce cómo es debido la actividad desarrollada por el autónomo, o no asesora sobre los gastos deducibles.

En la misma línea, el asesoramiento sobre las novedades en el ámbito legislativo y las posibles ayudas, es uno de los aspectos diferenciadores de una buena asesoría. No solo se trata de gestionar las obligaciones laborales y fiscales, asesorar es la misión de un asesor, por lo que debe mantener a sus clientes informados de las novedades y como deben aplicarse.

La atención personalizada, siempre con el mismo gestor, tiene bastante peso a la hora de elegir asesoría. Un trato personalizado implica conocer los detalles de cada negocio, lo que supone el acceso a mayor número de oportunidades como deducciones, subvenciones, etc.

Comprobar la personalización del servicio ofrecido es igualmente importante. Es muy apropiado contar siempre con el mismo asesor, sobre todo si se puede elegir y cambiar cuando sea necesario. El mismo servicio de asesoría debería realizar una evaluación inicial del negocio para conocer bien la situación. Si el gestor asignado, empieza por ahí, no cabe duda de que la asesoría elegida, es correcta. La evaluación inicial, debe incluir un repaso por el estado contable y fiscal del negocio, ayudando a evitar futuros errores y permitiendo al asesor que oriente a su cliente.

Otro aspecto recomendable es que la asesoría elegida, ofrezca servicios formativos y de seguimiento de la actividad, de manera que al realizarlos, se puedan familiarizar con su asesor, acordando la mejor manera de trabajar.

En un buen servicio de asesoría no pueden faltar los canales de comunicación entre autónomo y asesor. El cliente debe tener a su disposición todos los canales posibles para establecer la comunicación: email, WhatsApp, teléfono y chat interno. Además de ofrecer consultas ilimitadas con el asesor elegido. Existe la tendencia a limitar las consultas, por lo que el cliente no puede resolver nada más que algunas dudas al mes. Lo más aconsejable es asegurarse de que la asesoría elegida, permita realizar todas las consultas que sean necesarias. Puede ser que un mes no haya ninguna y al siguiente se produzcan todas.

Unificar la gestión contable, fiscal y laboral, puede resultar interesante. En muchas asesorías se limitan a un solo aspecto, lo que puede ser perjudicial para el negocio, por no conocer la situación real del mismo. Lo más aconsejable es contratar una asesoría que aborde indistintamente la gestión contable, fiscal y laboral. Aspecto que garantiza que el profesional adquiera una visión completa del negocio y se reduzcan los errores.

Como servicio extra, la validación de la facturación. Un servicio de asesoría de calidad, permite reducir errores a la hora de presentar impuestos, si se revisa y valida la facturación, ya que permite saber en todo momento, a cuánto va a ascender la factura fiscal final.

Por último, valorar, en el caso de estar constituido como empresa, contar con una asesoría que se ocupe de las cuentas anuales. Puede ser importante que el mismo asesor se encargue de llevar la contabilidad y los aspectos fiscales del negocio, ocupándose de todas las obligaciones contables anuales de la pyme.

Poco más podemos añadir sobre lo que hay que tener en cuenta para elegir asesor. La mejor opción siempre será la que más convenga a cada autónomo o pyme, dada su situación. Lo que si resulta importante es contar con este servicio. Siempre es favorable para el negocio delegar ciertas tareas, puesto que eso permite, prestar atención a lo importante.

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